domingo, 23 de enero de 2011

medialunasyelclarin

Los domingos me encanta ver a los hombres que se levantan temprano compran el diario y unas medialunas.

Hay que respetar un hombre que le encuentra placer a una rutina.

miércoles, 5 de enero de 2011

concubino II

No me molesta que dejes la tapa del inodoro levantada, ni que ronques, ni que me saques la sábana a la noche. No me molesta que siempre quieras ver películas viejas, ni que uses dos toallas. Nunca me molesto que te levantes temprano y hagas ruido en la cocina, o que cuando no podes dormir me pidas que te caliente un poco de leche o te cuente una historia.No me molesta que dejes pelos en el lavatorio o que me pinches cuando te crece la barba.
Pero si me robás de nuevo el último arrolladito primavera, ese que dejé para comer frío al otro día, ese que disfruto que todos dejen porque les da vergüenza comer el último, te juro, pero te juro en serio, que patitas para la calle eh!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

horóscopo

Yo no creo en el horóscopo diario, ni semanal, ni mensual. El poco encanto que tenía, si es que le quedaba algo,  lo perdió cuando me enteré que Jorge Rial comenzó su carrera en un diario inventando el horóscopo del día. Pero si creo que hay características que nos definen según cuándo nacemos.
Suena pavo pero la realidad es que las primeras experiencias que tenemos en el mundo nos marcan, y claramente no pueden ser las mismas si naces en un cálido verano, o abrigado en el frío invierno o en la lluvia del otoño o en los colores y calores de la primavera.
Yo nací en Febrero, fines de Febrero, y puedo afirmar a casi ciencia cierta que todos los que nacimos por esas fechas tenemos:
la costumbre de andar en patas todo el tiempo, el extraño placer de disfrutar el peso de las mantas cuando hace frío (es más conozco a muchos que ponen ventilador o abren la ventana para poder dormir más tapados), la capacidad de conectar temas que, para cualquiera que no sea nosotros, no tienen ningún tipo de conexión, una ambivalencia entre despistados y detallistas, la total y absoluta incapacidad de ubicarnos incluso en las ciudades o direcciones que alguna vez conocimos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

justo

Justo cuando pensé que todo lo que podía heredar de mi familia era la cintura chica y la altura, tengo cita con el endocrinólogo

sábado, 30 de octubre de 2010

mudanza

no sé como pero cada vez que me doy vuelta para guardar algo el resto de las cosas se reproducen

miércoles, 27 de octubre de 2010

elYOpeluquero

Ayer de nuevo fui a la peluquería y salí echando chispas. ¿Por qué siempre me pasa lo mismo? ¿Es tan complicado seguir las instrucciones que uno le da? ¿no se supone que ellos estudiaron algo? ¿o sencillamente sacaron un "título" de la caja de cereales?
Así que hoy con toda mi bronca encima hago mis 5 máximas de la peluquería.

Uno. Es imposible para un "estilista del peinado" cortar las puntas. Siempre tiene que cortar al menos 5 cm más de lo que vos querías. Ahora me pregunto: ¿Este tipo tiene alguna idea de los meses que me llevo que me crezca lo que me acaba de cortar? No sé si es que tienen una necesidad de "justificar" su trabajo recortando y recortando o que sencillamente son viciosos de la tijera.

Dos. Si te querés cortar el flequillo, cosa que vengo haciendo hace un tiempo, mejor es que aprendas solito porque cada pero cada puta vez que te cortan incluso con el pelo mojado, sabés que parecés un fanático de Mick Jagger, definitivamente "I Can´t get no satisfaction"

Tres. Esta es nuevita, se dió hace unos años, que te cobran por secarte el pelo. Ey! yo llegue con el pelo seco, vos me lo lavaste y cortaste, no te pido que me hagas un peinado pero mínimo dejame el pelo seco y más o menos acomodado, ¿cómo puede ser que me quieras cobrar por eso? Y si te ponés en guacha sólo te hacen un semi secado ¿dónde quedaron esas tardes en las que salías de la peluquería luciendo divina? ¡¿!¿dónde?!?!?

Cuatro. Hay una nueva tendencia que dice que cuando te lavan el pelo te tienen que masajear bastante, hasta ahí estoy de acuerdo, y que es recomendable usar agua tibia, pero últimamente sólo termino con un lavado con agua helada y una señorita que me hace huecos con las uñas en el cuero cabelludo.

Cinco. Si no estás totalmente convencida con el corte cuando salís de la peluquería, fija, pero fija, que después de bañarte te vas a querer matar.

Bonus. Desde siempre es imposible encontrar en una peluquería revista con fecha reciente, no sé si es que no se pueden subscribir a Caras o qué pero siempre termino leyendo sobre la pelea de la Susi, Humberto y el cenicero.

Así que mis querídisimos y necesarios peluqueros les pido encarecidamente, sequen el pelo, corten como les piden y sean suaves porque quiero volver a los días en los que me sentía una diosa despampanante cada vez que salía de la peluquería.

lunes, 25 de octubre de 2010

mosquitamuerta

Yo digo que hay que sospechar de las personas que no le caen mal a nadie.